Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que absolvió a sus padres, Franco Fraticelli habló sobre lo que representa esta sentencia para su familia. Después de 16 años, la Justicia termina dándoles la razón. El testimonio de una de las personas que vivió y sufrió de cerca todo este largo y amargo proceso.
Miró su teléfono. El celular marcaba 5 llamadas perdidas.
-¿Qué pasa? – preguntó extrañado tras marcar el número.
-Salió lo de la Corte –le respondieron.
-¿Qué?
–Salió la sentencia de la Corte. A tu madre y a mí nos absolvieron. Ya es cosa juzgada, no hay más nada por hacer.
El diálogo se produjo este jueves 18 de febrero, pasado al mediodía. Uno es Franco Fraticelli, a la salida de su trabajo, en Rafaela. El otro es Carlos, su padre, quien desde Rufino trata de explicarle, entre llantos, lo que había pasado. Sólo ellos dos quedan. Sólo ellos dos saben el verdadero significado de esa breve llamada.
Hace 16 años Franco perdió a su hermana. El tenía 17 y ella 15. Allí comenzaría la tragedia de su familia. Sus padres fueron acusados y encarcelados. Los visitó semanalmente durante seis años. Después recuperaron la libertad. Se separaron. Cada uno intentó reanudar su vida. Su padre regresó a Rufino y se dedicó a dar clases. Su madre volvió a Rafaela y hace 4 años dijo basta.
Franco hoy tiene 33 años. Hizo 4 años de abogacía, pero el trabajo fue marcando el rumbo de su vida. Vivió en Rufino, San Juan y Rafaela. Tiene dos hijas, aunque están a una distancia mayor de lo que él quisiera. Alquila un departamento al otro lado de la ruta 34. Vive solo. Durante el día, trabaja en un centro de alineado y balanceado. Por la noche, enseña pasos de ritmos latinos.
Esta semana, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la absolución de su padre, por el crimen de Natalia ocurrido el 20 de mayo del 2000. El máximo Tribunal decidió rechazar el último recurso presentado por la Fiscalía de Cámara de Venado Tuerto. La medida también hubiese alcanzado a Graciela Dieser, su madre, quien se quitó la vida en 2012.
Para Franco Fraticelli, el fallo “compensa” en parte todo lo vivido durante estos años. Pero dice que siempre supo que la Justicia estaba de su lado. “Yo lo único que quería era que mi hermana y mi mamá descansaran en paz”, expresó.
En diálogo con LA OPINION (diariolaopinion.com.ar), el hijo del juez y la rafaelina habló sobre cómo funciona el sistema judicial y el rol que juegan los medios en estos juicios. Y en ninguno de los dos casos ocultó su bronca.
¿Cómo lo encontraste a tu padre cuando te llamó por teléfono?
Mi viejo estaba bien. Triste. Hablamos de que para nosotros se cerró una historia. Yo también en un primer momento me puse contento, pero después me dio tristeza. Más que tristeza, bronca. Por todo lo que se perdió durante 16 años. Y por todos los que nos señalaron y nos dijeron muchas cosas. Me gustaría tener enfrente a esa gente y ver si hoy es capaz de decirme lo mismo que me dijeron en estos años.
¿Va a volver a ocupar su cargo de Juez?
No le va a ser fácil. Yo no quisiera que vuelva. Le queda sólo un par de años para jubilarse. No me gustaría que vuelva a trabajar con las mismas personas que trabajaron con él antes de todo esto.
¿En qué cambio tu padre en este tiempo?
En la tristeza. No se la pude sacar. Podrá reírse conmigo. Pero no se la voy a poder sacar nunca.
¿Sentís que ahora se hizo justicia?
Compensa. Por todo el daño que se hizo. Por todo lo que pasamos. Por todo lo que vivimos. Por todo lo que se manoseó mi apellido, mi familia. Y por las cosas que se dijeron de las personas que yo quiero. Yo lo único que quería era que mi hermana y mi mamá descansaran en paz. La Justicia yo ya la tenía desde un primer momento.
¿Qué fue lo que pasó con tu hermana?
Siempre dijimos que, lamentablemente, había sido un suicidio. Mi hermana se tomó 22 pastillas antidepresivas, que era el medicamento que tomaba mi abuelo y que está contraindicado para las personas con epilepsia. Es un medicamento que puede producir sofocación. Por eso aparece el tema de la bolsa, que en realidad pensamos que es un signo de sofocación, y que la usó para tratar de aspirar y darse el oxígeno que le faltaba.
¿Cuáles pensás que fueron los elementos más fuertes que le jugaron en contra a tus padres?
Nunca hubo elementos fuertes. Dijeron que mi madre había usado una técnica china para estrangular a mi hermana. Que mi padre miraba cómo mi madre la estrangulaba. El expediente de mi mamá estaba caratulado como homicidio calificado y el de mi papá como homicidio por omisión. Como si uno hubiese sido el autor material y el otro el intelectual. Desde el primer momento el caso se manejó mal. Pasaron 10 horas hasta que levantaron el cadáver de mi hermana. Hubo mucho manoseo de las pruebas. Al final, los argumentos en su contra se fueron cayendo de a poco. Pero mientras tanto, iban pasando los años. Y en el medio se fueron perdiendo familiares, amigos.
¿Qué opinás del sistema judicial?
Yo pienso que este va a ser un caso que en algún momento se va a tomar como ejemplo en las facultades de abogacía. Porque es un caso donde una persona le ganó a un sistema. No hay que olvidar que, hasta este caso, en la Provincia de Santa Fe no había juicios orales.
¿Y los medios? ¿Cómo pensás que influyeron?
La influencia mediática tuvo mucho que ver. Si no hubiese estado esa influencia, creo que no hubiera pasado todo esto. Las personas debieran ser conscientes de que cuando hablan a través de un medio, no se puede volver atrás. Lamentablemente al periodismo le sirven las personas malas.
¿Por qué te quedás en Rafaela?
Yo elijo Rafaela porque hoy es la ciudad donde tengo laburo. Es una ciudad linda. Pero, poniendo en la balanza, en Rafaela perdí más cosas de las que gané.
Fuente: diariolaopinion.com.ar