“Solicitamos esta reunión desde hace un tiempo porque queremos establecer mayor intensidad en los controles de motocicletas para evitar incumplimientos que ponen en riesgo a toda la comunidad”, explicó el Intendente.
“Pedimos mayor interacción y frecuencia de personal para realizar controles en horarios y lugares estratégicos. Pero no sólo habrá operativos en puntos fijos, todo aquel que circule sin las medidas reglamentarias será detenido y se labrarán las infracciones correspondientes”, agregó Natalio.
El objetivo principal es actuar de forma directa sobre las infracciones que generan peligro constante en la vía pública.
“Se secuestrarán las motos por falta de casco, por no llevar chapa patente, por tener escape ruidoso o no reglamentario pero también vamos a controlar documentación vigente y el cumplimiento total de la reglamentación del vehículo”, explicó el Intendente y en relación a las sanciones destacó: “hablamos de multas de valores altos”.
Este es un problema que preocupa desde hace tiempo, tanto por el riesgo permanente para la comunidad como por las consecuencias operativas: hoy hay más de 900 motos secuestradas, que ocupan espacio y generan contaminación ambiental.
“El mensaje es directo: se terminó la tolerancia. Vamos a ordenar el tránsito y no negociar la seguridad de los vecinos”, concluyó Natalio.