En ese sentido, remarcó que reducir el gasto político no es una consigna, sino una obligación frente a la realidad económica actual. “No se le puede pedir esfuerzo a los vecinos si la política no empieza por ajustarse a sí misma”, sostuvo.
Además, destacó que la reducción a 5 concejales, tal como establece la Constitución, representa una señal clara de orden y responsabilidad en la administración pública.
Finalmente, Arambel subrayó que este tipo de medidas son necesarias para recuperar la confianza de la ciudadanía: “necesitamos un municipio más eficiente, más austero y verdaderamente cercano a la gente”.