Todos los hogares de Firmat cuentan con medidor de consumo de agua potable

Aguas Santafesinas invirtió más de $ 6.000.000 en la instalación de equipos en esa ciudad, con el objetivo de alcanzar equidad en el pago del servicio y el uso responsable del agua potable.

Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) instaló 3000 micromedidores en Firmat, entre 2017 y 2019, para completar el 100% de los inmuebles técnicamente medibles de la ciudad, en el marco una acción integral destinada a optimizar el servicio de agua potable. Con la micromedición, cada usuario paga el consumo real y se redujo la dotación de agua potable un 10% preservando el recurso agua, de difícil captación a través de perforaciones.

Además, otra obra primordial encarada en Firmat fue la puesta en servicio dos nuevos módulos de potabilización mediante ósmosis inversa, que permitieron incrementar un 30% la producción de agua potable.

Esa acción fue acompañada por el montaje de cuatro macromedidores para controlar la producción y distribución, la sectorización de la distribución de agua potable para optimizar el servicio, la detección y reparación de 140 fugas no visibles y la instalación de los medidores domiciliarios de consumo, para alcanzar la cobertura del total de los inmuebles técnicamente medibles.

Igualmente se incorporó un equipo electrógeno para asegurar la continuidad del servicio en caso de cortes de energía y se instalaron dos nuevas bombas para abastecer a la red, en reemplazo de equipos que llevaban 20 años de funcionamiento.

Todas estas acciones mejoraron los parámetros de calidad en la historia del servicio.

EN TODA LA PROVINCIA
Entre 2017/18, Aguas Santafesinas instaló más de 45.000 medidores domiciliarios en las 15 ciudades de su área de servicios directos, como parte de un plan que apunta en los próximos años a cubrir la totalidad de los usuarios técnicamente medibles. La inversión total superó los 90 millones de pesos.

El presidente de Aguas Santafesinas S.A., Sebastian Bonet, destacó que con esta acción “logramos mayor equidad ya que cada usuario pagará de acuerdo a su consumo real y no a la superficie de la propiedad. Para ello es necesario un control de las instalaciones internas por parte del vecino, ya que se deben detectar eventuales fugas que afecten el consumo y por tanto la facturación”.

También agregó que “otro objetivo central de la instalación de micromedidores es la preservación del recurso, ya que se puede determinar cuánta agua se entrega a la comunidad y cuánta agua reciben los vecinos, permitiendo técnicamente ubicar los sectores donde puede haber problemas o fugas, para trabajar en su reparación”.

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